2do Mandamiento Sistémico


No abrir los bucles de regulación

Los bucles de información conocidos también como bucles de retroalimentación o feedback constituyen un elemento funcional de todo sistema y desempeñan un papel determinante en su comportamiento ya que combinan los efectos de los otros componentes del sistema. Es lo que en términos coloquiales conocemos como la retroalimentación. La regulación de una población y el equilibrio de los precios son ejemplos de bucles de retroalimentación, los cuales son de dos tipos: los bucles positivos y los bucles negativos. Sobre los bucles de retroalimentación positiva reposa toda la dinámica del cambio de un sistema como su crecimiento y evolución. Mientras que la regulación y estabilidad es decir la restauración de los equilibrios y la autoconservación, dependen de los bucles de retroalimentación negativa. A continuación se esquematiza un diagrama que muestra cómo funcionan los bucles de retroalimentación o retroacción, los cuales sirven para corregir el funcionamiento del sistema a partir de su propia información:

2do mandamiento enfoque sistemas

En el caso que nos ocupa acerca del II Mandamiento del Enfoque Sistémico referido a no «abrir» bucles de regulación, tenemos que entender que el aislamiento de un factor lleva a acciones puntuales cuyos efectos suelen desorganizar al sistema. Este aspecto es la causa de errores a veces dramáticos, en la medicina, la economía o la ecología. Con frecuencias abrimos bucles de estabilización para obtener una acción a corto plazo, cuando se desea que un sistema actúe de una forma deseada. Así se cree actuar directamente sobre las causas con objeto de controlar mejor los efectos.

Esto es lo que ocurre en la ruptura de los ciclos naturales. Por ejemplo el empleo masivo de abonos químicos o de pesticidas no reciclables, permite aumentar el rendimiento agrícola en un corto período de tiempo; pero a largo plazo, esta acción provoca perturbaciones irreversibles. Un caso conocido es la lucha contra los insectos que afectan los cultivos, ya que al extinguirlos se provoca igualmente la desaparición de los pájaros que de ellos se alimentan; resultando a corto plazo el retorno de estos insectos en mayores proporciones, pero esta vez sin la presencia de los pájaros que los depredan. Otro ejemplo sería los estados de vigilia y de sueño regulados por sustancias químicas existentes en el cerebro. Si se aportan sustancias externas, como es el caso de los somníferos para conseguir conciliar el sueño a corto plazo, lo que se consigue es inhibir a largo plazo, los mecanismos naturales del sueño. Y lo peor aún, es que se incurre en el riesgo de desajustarlos de forma casi irreversible; hasta el punto tal de aplicarle verdaderas curas de desintoxicación a las personas habituadas al uso de estas sustancias, para hacerles recuperar un sueño normal.


Tarjeta Urbaez

Banner De todo un Poco (1) 600 px

Anuncios

Acerca de Luis Castellanos

Luego de unos años en Maracaibo, de regreso en Caracas. Docente Universitario y Bloguero. Orgulloso padre de dos hijos. luiscastellanos @ yahoo.com | @lrcastellanos

Publicado el 14/10/2015 en Enfoque de Sistemas, Secciones Fijas, teoria de sistemas y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

A %d blogueros les gusta esto: