Inteligencia Artificial: ¿Ciencia o Ficción?


01 Ciencia o Ficcion

Una de las razones por las cuales me gusta escribir para esta revista es porque la segunda parte de su nombre, “Otras Cosas”, permite tratar temas “De Tecnología” con un mayor grado de flexibilidad.  En esta oportunidad hablaremos de inteligencia artificial.

Como amante del cine y la televisión, lo primero que me viene a la mente al pensar en el tema son tres películas. El Hombre Bicentenario  (1999) protagonizada por el recordado Robin Williams, Inteligencia Artificial (2000) dirigida Steven Spielberg  y Battlestar Galáctica (2004) con Edward James Olmos, una serie de televisión de ciencia y ficción.  En la primera, un androide desarrollado para realizar funciones humanas, que requieren de inteligencia pero no emociones,  busca emular conductas tales como el amor y la libertad. En la segunda, otro androide es creado por el hombre, pero esta vez con un protocolo para desarrollar sentimientos de amor hacia una madre que ha perdido a su hijo. En Galáctica  nos encontramos con toda una raza de robots, modelados por el hombre, que se reinventaron, que fueron capaces de hacer otras maquinas, esclavizarlas y lograron ser tan o más inteligentes que su creador al punto que deciden dominar a la humanidad para garantizar su supervivencia.

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En 1955, John McCarthy, a quien se le atribuye el término, definió la inteligencia artificial (IA) como la ciencia e ingeniería de hacer maquinas inteligentes. Aunque algunos autores le atribuyen un componente artístico, usaremos esa definición como referencia. Pero ¿no es la inteligencia un atributo propio de los seres humanos? Si es así ¿qué significa hacer maquinas inteligentes? ¿Estamos jugando a ser Dios?

Ray Kurzweil, futurista e inventor, asegura que la IA a nivel humano estará entre nosotros en un par de décadas. Sin embargo otros aseveran que los esfuerzos para modelar el cerebro humano aun están en estado primitivo y pasarán más de dos décadas, quizás cuatro para ver resultados interesantes. Al parecer, por algún tiempo mas, los seres humanos mantendremos el dominio sobre las habilidades para razonar, resolver problemas y aprender. En todos caso, dos o cuatro décadas es mucho menos tiempo que los 100.000 años que pasaron entre el Homo habilis y el Homo erectus.

Lo que si debemos tener claro es que la inteligencia artificial está por donde quiera y día a día define cada vez más nuestro futuro.  La producción masiva de maquinas inteligentes es una realidad.  Cuando jugamos un video juego o buscamos información en Internet estamos haciendo uso de IA.  Debemos trasladarnos del punto A al B y le pedimos a nuestro GPS que nos guie, estamos haciendo uso de IA.  La semana pasada, en el Estado de California, EEUU, autorizaron un programa piloto con carros que no necesitan de las habilidades de un conductor, ellos se manejan solos y ya están en las calles. Otro ejemplo: Romeo es un robot humanoide de 13,8 millones de dólares. Fue desarrollado por la fabricante francesa Aldebaran y programado para cuidar y ayudar a personas mayores en las tareas de la casa.

Algo muy en nuestras manos son los teléfonos móviles. A finales de 2014 se estima que 1.75 millardos de personas posean teléfonos inteligentes, 24,4% de la población mundial.  Estos aparatos, entre otras cosas, ya han aprendido como su dueño escribe y se anticipan a lo que el usuario está pensando escribir. No hablemos de las múltiples aplicaciones que podemos bajar en estas computadoras móviles, cada vez más pequeñas, livianas y de gran capacidad de procesamiento y almacenamiento de data. Ya los requisitos de acceso a nuestra data es casi que obligatoria para poder instalar algunas de ellas. Imagínense la cantidad de data que se está acumulando acerca de nuestras vidas sin nosotros saberlo.

Expertos en el campo de IA creen firmemente que algún día las maquinas tomarán el poder. Esperemos que nuestro futuro no sea como el de Galáctica. Aunque debo reconocer que la serie tuvo un final feliz, pues para preservarse ambas razas deciden cohabitar y crecer juntas. En la actualidad, esta última idea se maneja en laboratorios tanto académicos como industriales de los EEUU. Dentro de poco los robots dejaran de parecerse a robots y se parecerán mas a nosotros. Los nuevos estándares de diseño y desarrollo así lo sugieren.

Pero ¿a que nos dedicaremos los seres humanos cuando todo esto suceda?  La respuesta queda pendiente. Esas maquinas podrán trabajar 24 horas 7 días a la semana sin necesidad de comer o dormir. ¿Será que no haremos nada en la mañana, descansaremos en la tarde y dormiremos de noche? ¿Desapareceremos? Pensar que poseemos la mejor y más compleja computadora que existe, solo pesa 1,4 Kg, y en vez de estudiar como explotar toda su potencialidad hacemos esfuerzos para desarrollar otras.

 En tres películas diferentes pasamos de un androide que quiere amar y se auto programa para ello, otro que es programado para amar logrando su objetivo con éxito y terminamos con toda una generación de robots que odia a sus creadores al punto de querer dominarlos. Muy cercanas a la realidad, las películas nos dan ejemplos de los éxitos y fracasos que ha tenido la humanidad en su deseo de hacer máquinas inteligentes.  A una velocidad asombrosa, casi mágica para algunos, la inteligencia artificial ha logrado hacer realidad todo aquello que pensamos era pura ciencia ficción.

Queda para su reflexión responderse la pregunta sobre si estamos jugando a ser Dios. El nos hizo a su imagen y semejanza…

Contreras Oswaldo

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Acerca de Luis Castellanos

Luego de unos años en Maracaibo, de regreso en Caracas. Docente Universitario y Bloguero. Orgulloso padre de dos hijos. luiscastellanos @ yahoo.com | @lrcastellanos

Publicado el 03/10/2014 en Año 02, Inteligencia Artificial y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

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